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Comunidades afro e indígenas participaron en los diálogos vinculantes de Guapi e Ipiales

La vicepresidenta Francia Márquez presidio los diálogos en Guapí, Cauca, donde se comprometió a trabajar para construir la primera universidad pública de la costa Pacífica.
Beatriz Fajardo

Culminaron los Diálogos Regionales que se realizaron en Guapi en el departamento del Cauca con la presencia de la vicepresidenta de la República, Francia de Márquez, y en la Ipiales, Nariño, donde las comunidades indígenas abanderaron el proceso, que contó además con la presencia del canciller Álvaro Leiva. Ambas jornadas fueron un ejercicio pedagógico, académico y social donde se destacó las propuestas en infraestructura vial, paz, salud y educación.

En el caso de Guapi se abordó el tema de ordenamiento territorial, paz, seguridad, transición energética, salud y educación.

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A este encuentro presidido por la vicepresidenta de la República, Francia Márquez, asistieron organizaciones sociales, líderes comunales, grupos étnicos, defensores de Derechos Humanos, alcaldes y habitantes de los municipios de Guapi, Timbiquí y López de Micay. 

En el marco del evento, Leidy Riascos, coordinadora del programa de educación para la paz - ‘Educapaz’, afirmó que “los efectos del conflicto armado en estos territorios, las economías ilegales y la falta de acceso a servicios públicos, como energía y agua potable, fueron las problemáticas recurrentes en las mesas”.

Riascos reiteró que las problemáticas de seguridad quedaron plasmadas para ser escuchadas por el actual mandato.

“Es necesario que el gobierno brinde garantías de seguridad para que el pescador pueda seguir trabajando con tranquilidad y todos puedan permanecer en el territorio de manera tranquila y segura”.

Tras las más de ocho horas de conversación y debate, la vicepresidenta de la Republica ratificó su compromiso para construir la primera universidad pública de la costa Pacífica, afirmó que el conflicto armado que se vive en estos territorios ha generado que las cifras de reclutamiento de jóvenes y niños aumenten.

“Vamos a construir esta universidad para que los jóvenes no tengan la opción de decir que la única alternativa que tienen es un arma, que no tengan que irse de su territorio para poder estudiar”, indicó Márquez.

Finalmente, la vicepresidenta agrego que espera “que sea el bombo y la marimba lo que vuelve a sonar y no las balas ni las bombas que “es lo que hemos escuchado en los últimos años en este territorio de la costa Pacífica Caucana”.

Por otro lado, Oswaldo Aragón Balanta, secretario de planeación del municipio de Timbiquí, expuso que, entre los acuerdos pactados, al final de este encuentro están:

-La construcción de un hospital de nivel de mediana complejidad en Guapi.

-Mejoramiento en la cobertura y calidad de la educación en estos territorios.

-Regionalización de la Universidad del Cauca.

-Construcción de la vía al Mar, que desde Popayán comunique hasta el municipio de Guapi, mejoramiento de aeropuertos y fortalecimiento de los consejos comunitarios.

Al cierre de la jornada, después de escuchar las propuestas en las 33 mesas instaladas, la vicepresidenta Francia Márquez subrayó que se debe realizar un gran esfuerzo de articulación regional y departamental para lograr avances significativos. “Este no es el gobierno de las divisiones y mezquindades, estamos dispuestos a trabajar con todos, porque lo que está en juego es los derechos de la gente y la comunidad”.

También Nariño concluyó en Ipiales sus tres diálogos vinculantes, fueron en total 1.200 las propuestas realizadas por la comunidad, donde temas de etnias, conectividad vial, agroindustria y aumento de participación política resaltaron entre las iniciativas.

Al menos 750 personas se movilizaron desde 11 municipios de la frontera con Ecuador hasta las instalaciones del colegio Seminario en Ipiales, donde recogieron las solicitudes y las propuestas más importantes en las 16 mesas dispuestas por el gobierno nacional, que en esta región contó con la presencia del canciller Álvaro Leiva Durán.

En Ipiales, la ciudad fronteriza con Ecuador, para Plan Nacional de Desarrollo 2022-2026 los campesinos y comunidades indígenas de los pueblos de los Pasto y los Quillasingas, plasmaron el saber ancestral en la armonización de la ceremonia con un ritual de bienvenida que enmarcó la solemnidad del proceso.

Por su parte, el senador Polivio Leandro Rosales, quien lideró el proceso con las comunidades indígenas, manifestó que los proyectos transversales urgentes como la movilidad del aérea terrestre en la construcción de la doble calzada entre la ciudad de Popayán y Pasto, que serían los ejes de la conectividad, los que a su vez convertirían a las regiones del sur del país en motores de desarrollo para la agro industrialización la zona.

“El aeropuerto de Ipiales debería ser internacional, y no solo de pasajeros o de carga, para poder competir con el resto del país, donde saquemos, por ejemplo, la papa y la arveja en un modelo de agro industria, no para que hagan el aprovechamiento de nuestros productos en otras zonas”.

Y en los temas de frontera, los líderes de los municipios de Aldana, Córdoba, Cuaspud Carlosama, Cumbal, Guachucal, Mallama, Potosí, Puerres, Pupiales, Ricaurte e Ipiales, principalmente solicitaron construir una estrategia que controle el comercio con Ecuador ante el alza del dólar.

“Se incrementan los costos de productos sobre todo de la canasta familiar, porque los ecuatorianos compran masivamente con el beneficio que tiene la divisa hoy”, manifestó Carlos Ordoñez, asistente al evento.

En las mesas se plasmó:

-La necesidad de dedicar un capítulo al aumento de la participación política y representativa de las mujeres.

-Reconocer la importancia de la tierra y el agua potable.

-La constitución de la Internet como servicio público esencial.

-La importancia de construir aldeas indígenas para la conservación de los saberes ancestrales de los pueblos.

-Se solicitó por parte de los cabildos indígenas que sean reconocidos los resguardos como autoridad ambiental en el país.

Finalmente, el canciller Álvaro Leyva Durán recordó que se debe reconocer a Colombia y a Nariño como un territorio de paz y no de drogas.

“Nariño y Colombia no es coca”, y por ello se trabajará en las iniciativas plasmadas en este plan nacional que inicio desde la gente y las comunidades.

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